20 Feb. 2009 - 19:37:04
INTELIGENCIA EN EL AMOR
PSICOLOGÍA: ¿En qué se diferencian amor y enamoramiento?
JAVIER DE LAS HERAS: El amor es un sentimiento. El enamoramiento, una pasión. El amor se experimenta como algo propio, voluntario, estabale y bastante objetivo, mientras que el enamoramiento se vive como algo inestable, subjetivo, incluso a veces algo ajeno o impuesto -puedes estar enamorado a tu pesar y no ser capaz de desenamorarte-. Además, el amor es generoso, y el enamoramiento posesivo y celoso -puedes odiar a la persona de la que estás enamorado-. Al ser una pasión, el enamoramiento se experimenta con gran intensidad en los aspectos físicos y sexuales. El amor no es tan intenso, pero tiene una mayor profundidad y proyección en el tiempo.
¿Tendemos a confundirlos?
En general, si. Con frecuencia se experimentan simultáneamente, y es difícil saber dónde empieza uno y termina otro. Hay muchas personas que se preguntan si están verdaderamente enamoradas de alguien a quien saben que aman.
Dice usted que el enamoramiento sin amor no dura, pero sí podemos vivir una historia de amor sin estar enamorados.
Sin amor es muy difícil que la relación se sostenga. El enamoramiento, la pasión inicial, se suele ir atenuando con el tiempo, al contrario de lo que sucede con el amor, siempre que la relación evolucione bien.
Lo importante no es querer, sino saber querer, ¿no?
Saber querer es más que sentir amor por el otro. Es conocer en cada momento lo que le puede hacer feliz y comprender sus emociones, sus sentimientos y sus necesidades emocionales. En el amor también existe una inteligencia emocional.
¿En qué aspectos del otro deberíamos fijarnos para elegir bien, antes de embarcarnos en una relación?
Hay factores que facilitan que una relación pueda tener más futuro, como la existencia de una gran atracción física mutua, una opinión parecida sobre el papel que cada cual debe asumir en el futuro, un nivel cultural, educacional e intelectual similar, y una capacidad equivalente de confianza, lealtad y fidelidad. También es importante que haya un buen nivel de empatía mutua, de madurez, de imaginación y de sentido del humor, una actitud permanente de respeto hacia el otro, al que siempre se le debe considerar un igual, y una concordancia de objetivos vitales.
Entonces, no comparte el tópico de que los polos opuestos se atraen...
Sí, pero sólo en determinados aspectos. El problema es cuando las costumbres son tan diferentes que dificultan la convivencia, creando frecuentes discusiones por pequeños motivos. O cuando los niveles intelectuales son tan distintos que impiden a menudo la comunicación, las actividades e intereses comunes. Resulta muy difícil compartir la vida con quien tiene metas muy distantes.
¿Cree que en el amor se elige? A veces da la impresión de que uno se enamora de quien se enamora, y, en muchos casos, no de la persona más "conveniente".
Es cierto que muchas veces tenemos la sensación de habernos enamorado inevitablemente de alguien. Pero eso es una verdad a medias, porque siempre hay un momento en el que decidimos abrir o no el corazón a una persona. No nos enamoramos de aquellas en las que no consideramos esa posibilidad. O de las que, al considerarla, la desechamos rápidamente de forma rotunda, como por ejemplo, de nuestros hermanos.
Aconseja analizar lo que estamos dispuestos a dar para que salga bien una relación y plantearnos su viabilidad.
Lo ideal, antes de iniciar una relación, es tomar esa decisión en función de argumentos sentimentales, pero teniendo en cuenta también razones más objetivas. Lo racional y lo sentimental deberían de contar aproximadamente lo mismo.
Si no se disfruta de un coeficiente emocional muy brillante. ¿Cómo potenciar la empatía, el autocontrol?
La inteligencia emocional, como tantas cosas, se puede aprender y desarrollar. Debemos dedicar tiempo a conocernos, a hablar más con el otro sobre aspectos emocionales. Pero hay auténticos analfabetos sentimentales y otros con un autocontrol emocional tan bajo que deberían recibir la ayuda de un psicoterapeuta.
¿Sobrevaloramos el papel de la pasión a la hora de elegir pareja?
Los adolescentes, muchos jóvenes y las personas inmaduras tienden a plantearse objetivos solamente a corto plazo, y viven en función de sus impulsos y tendencias del momento. Por eso fracasan en la mayoría de las relaciones de pareja que inician. Esta situación desaparece cuando se alcanza un cierto nivel de madurez psicológica.
¿Como reaccionar con inteligencia emocional ante una infidelidad?
Todos tenemos la necesidad de ser perdonados en uno u otro aspecto. Otra cosa es que se trate de algo habitual y no existan verdaderos sentimientos de lealtad, ya que entonces se termina destruyendo la confianza mutua, y ésta es fundamental para que la relación se desarrolle adecuadamente.
¿Qué rasgos de la personalidad o actitudes ponen en peligro el amor?
El egoísmo, pensar más en lo que recibimos del otro y en lo que el otro debe hacer que en lo que está en nuestra mano para mejorar la relación. Las personas demasiado absorbentes, celosas y desconfiadas, habitualmente agresivas, poco respetuosas, hipercríticas con los demás, narcisistas, egocéntricas, poco realistas en el amor, crónicamente infieles, irresponsables, autoritarias.
Si nos enamoramos de alguien así, ¿deberíamos quitárnoslo de la cabeza? ¿O se puede cambiar por amor?
Por amor se puede cambiar, pero suelen ser cambios moderados que no se mantienen en el tiempo. Cuanta más edad se tiene y más configurada está la personalidad, más difícil suele ser un cambio sustancial y permanente. La decisión depende tanto del nivel de enamoramiento como de la dificultad que la personalidad del otro plantea para la pareja. Toda relación implica ciertos niveles de dificultad por la necesidad de mutua adaptación, y el amor hace a veces milagros. Pero no se puede ser un iluso y creer, sin más, que el tiempo hará que todo vaya mejor.
A veces el amado no nos hace todo el caso que nos gustaría. ¿Hay alguna forma de recuperar su atención?
Quizá existan actitudes que hayan provocado un desgaste. Pero la atención y el cariño de la pareja no se exigen: hay que conquistarlos. Además, las quejas sobre la falta de atención acaban provocando rechazo; mejor buscar el camino para recuperar la atracción que existía al principio. Conviene comprender lo que le sucede al otro, fomentar todo lo nuestro que le resulte atractivo y gratificante, y buscar los momentos oportunos para hacérselo ver.
La mujer se queja de que el hombre no habla de sentimientos. ¿Cómo lograrlo?
Llevando la comunicación hacia terrenos que resulten interesantes para ambos, y que sea lo más divertida y gratificante. Y aprendiendo a distinguir los momentos en los que alguien necesita hablar de un problema para desahogarse o sentirse comprendido de los que se prefiere evadirse y olvidarlo. A veces es mejor el silencio en compañía que hablar por hablar.
Dice usted que un problema cada vez más habitual es la competitividad...
El mundo competitivo en el que vivimos también afecta a la pareja. Hay quien compite para demostrarse a sí mismo o al otro que hace mejor las cosas, que es más guapo, con más éxito profesional o social. Y recurre incluso a la crítica y a la devaluación, lo que termina minando la autoestima de su pareja. Esto divide y destruye la relación, que requiere una actitud de mutua colaboración y apoyo.
Otra fuente de conflicto es la diferencia de gustos. ¿Ceder es la clave?
Lo ideal es buscar actividades comunes gratificantes, como descubrir cosas nuevas para ambos: enriquece la relación y rompe rutinas. También es positivo interesarse más por las aficiones del compañero, procurando descubrir lo que tienen de atractivo. Y, a veces, ceder mutuamente a los deseos del otro. Si no se comparte el ocio, se corre el riesgo de compartir sólo los problemas y los ratos más aburridos o difíciles. Lo que más contriguye a unir a la pareja es disfrutar juntos de los mejores ratos de la vida.
ESTOY ENAMORAD@, PERO MI COMPAÑER@ ES...
a) DEPENDIENTE
-Refuérzale: expresa abiertamente sus valores y capacidades. Facilita que vaya tomando decisiones cada vez de mayor relevancia.
- Desdramatiza la importancia de los pequeños errores que haya podido cometer al decidir por sí mismo.
- Ayúdale a ocupar adecuadamente su tiempo cuando está solo.
- Anímale a que exprese sus verdaderas opiniones y sentimientos a otros, sin tensarse.
b) INSEGURO
- Hazle ver que puede ser muy querido a pesar de no ser perfecto.
- Demuéstrale apoyo y evita descalificarle delante de otros.
- Evita críticas innecesarias y haz las imprescindibles con afecto y humor.
- Reconduce su afectividad haciéndole comprender la satisfacción que proporciona un amor auténtico.
c) INSOCIALBLE
- Apóyale en toda reunión social, para que se vaya desensibilizando en su exagerado temor a ser rechazado.
- Ayúdale a ir adquiriendo estrategias para desdramatizar y controlar la angustia (enséñale a contactar visualmente, a sonreir, a emitir pequeñas opiniones, a compartir aficiones).
- Busca "puertas de entrada" (relacionadas con sus intereses, por ejemplo) a su vida social.
d) EXPLOSIVO
- Procura no contradecirle ni hacer nada que le irrite en los momentos en que le notas algo alterado.
- No reaccones nunca con violencia (ni física ni verbal) durante sus explosiones de cólera: no harías más que agravarlas.
- Ayúdale a identificar los momentos en los que es más fácil que se descontrole, para que intente relajarse.
- Evita el rencor que puede ocasionar su conducta en tí y procura perdonarle (piensa en la falta de intencionalidad y el carácter incontrolable y patológico de las explosiones). Si la cosa se le va de las manos, sugiérele poco a poco, que necesita ayuda profesional y ofrécete a ir con el/ella.
e) INMADUR@
- Ayúdale a enfocar la vida con realismo, dándole otros puntos de vista.
- Evita que la relación se vuelva frívola, rutinaria, desapasionada, insulsa, aburrida.
- Procura que no caiga en idealizaciones de situaciones o personas.
- Ilusiónale con metas posibles y que le interesen (vacaciones, planes).
- Dale progresivamente mayores responsabilidades, haciendo que vaya asumiéndolas.
- Ayúdale a superar pequeños fracasos y frustraciones. Valora abiertamente sus logros.
- Evita que tenga períodos amplios de inactividad.
f) INESTABLE
- Trata de compensar con argumentos racionales y afectivos sus estados eufóricos o depresivos.
- Impide que pueda tomar decisiones relevantes de forma precipitada.
- Ayúdale a ser más realista y objetivo en sus juicios y planteamientos aportando otros puntos de vista.
- Insiste en la necesidad de planificar de común acuerdo los objetivos importantes, animándole a continuar a pesar de las dificultades.
"PSICOLOGÍA PRÁCTICA", número 53.
JAVIER DE LAS HERAS: El amor es un sentimiento. El enamoramiento, una pasión. El amor se experimenta como algo propio, voluntario, estabale y bastante objetivo, mientras que el enamoramiento se vive como algo inestable, subjetivo, incluso a veces algo ajeno o impuesto -puedes estar enamorado a tu pesar y no ser capaz de desenamorarte-. Además, el amor es generoso, y el enamoramiento posesivo y celoso -puedes odiar a la persona de la que estás enamorado-. Al ser una pasión, el enamoramiento se experimenta con gran intensidad en los aspectos físicos y sexuales. El amor no es tan intenso, pero tiene una mayor profundidad y proyección en el tiempo.
¿Tendemos a confundirlos?
En general, si. Con frecuencia se experimentan simultáneamente, y es difícil saber dónde empieza uno y termina otro. Hay muchas personas que se preguntan si están verdaderamente enamoradas de alguien a quien saben que aman.
Dice usted que el enamoramiento sin amor no dura, pero sí podemos vivir una historia de amor sin estar enamorados.
Sin amor es muy difícil que la relación se sostenga. El enamoramiento, la pasión inicial, se suele ir atenuando con el tiempo, al contrario de lo que sucede con el amor, siempre que la relación evolucione bien.
Lo importante no es querer, sino saber querer, ¿no?
Saber querer es más que sentir amor por el otro. Es conocer en cada momento lo que le puede hacer feliz y comprender sus emociones, sus sentimientos y sus necesidades emocionales. En el amor también existe una inteligencia emocional.
¿En qué aspectos del otro deberíamos fijarnos para elegir bien, antes de embarcarnos en una relación?
Hay factores que facilitan que una relación pueda tener más futuro, como la existencia de una gran atracción física mutua, una opinión parecida sobre el papel que cada cual debe asumir en el futuro, un nivel cultural, educacional e intelectual similar, y una capacidad equivalente de confianza, lealtad y fidelidad. También es importante que haya un buen nivel de empatía mutua, de madurez, de imaginación y de sentido del humor, una actitud permanente de respeto hacia el otro, al que siempre se le debe considerar un igual, y una concordancia de objetivos vitales.
Entonces, no comparte el tópico de que los polos opuestos se atraen...
Sí, pero sólo en determinados aspectos. El problema es cuando las costumbres son tan diferentes que dificultan la convivencia, creando frecuentes discusiones por pequeños motivos. O cuando los niveles intelectuales son tan distintos que impiden a menudo la comunicación, las actividades e intereses comunes. Resulta muy difícil compartir la vida con quien tiene metas muy distantes.
¿Cree que en el amor se elige? A veces da la impresión de que uno se enamora de quien se enamora, y, en muchos casos, no de la persona más "conveniente".
Es cierto que muchas veces tenemos la sensación de habernos enamorado inevitablemente de alguien. Pero eso es una verdad a medias, porque siempre hay un momento en el que decidimos abrir o no el corazón a una persona. No nos enamoramos de aquellas en las que no consideramos esa posibilidad. O de las que, al considerarla, la desechamos rápidamente de forma rotunda, como por ejemplo, de nuestros hermanos.
Aconseja analizar lo que estamos dispuestos a dar para que salga bien una relación y plantearnos su viabilidad.
Lo ideal, antes de iniciar una relación, es tomar esa decisión en función de argumentos sentimentales, pero teniendo en cuenta también razones más objetivas. Lo racional y lo sentimental deberían de contar aproximadamente lo mismo.
Si no se disfruta de un coeficiente emocional muy brillante. ¿Cómo potenciar la empatía, el autocontrol?
La inteligencia emocional, como tantas cosas, se puede aprender y desarrollar. Debemos dedicar tiempo a conocernos, a hablar más con el otro sobre aspectos emocionales. Pero hay auténticos analfabetos sentimentales y otros con un autocontrol emocional tan bajo que deberían recibir la ayuda de un psicoterapeuta.
¿Sobrevaloramos el papel de la pasión a la hora de elegir pareja?
Los adolescentes, muchos jóvenes y las personas inmaduras tienden a plantearse objetivos solamente a corto plazo, y viven en función de sus impulsos y tendencias del momento. Por eso fracasan en la mayoría de las relaciones de pareja que inician. Esta situación desaparece cuando se alcanza un cierto nivel de madurez psicológica.
¿Como reaccionar con inteligencia emocional ante una infidelidad?
Todos tenemos la necesidad de ser perdonados en uno u otro aspecto. Otra cosa es que se trate de algo habitual y no existan verdaderos sentimientos de lealtad, ya que entonces se termina destruyendo la confianza mutua, y ésta es fundamental para que la relación se desarrolle adecuadamente.
¿Qué rasgos de la personalidad o actitudes ponen en peligro el amor?
El egoísmo, pensar más en lo que recibimos del otro y en lo que el otro debe hacer que en lo que está en nuestra mano para mejorar la relación. Las personas demasiado absorbentes, celosas y desconfiadas, habitualmente agresivas, poco respetuosas, hipercríticas con los demás, narcisistas, egocéntricas, poco realistas en el amor, crónicamente infieles, irresponsables, autoritarias.
Si nos enamoramos de alguien así, ¿deberíamos quitárnoslo de la cabeza? ¿O se puede cambiar por amor?
Por amor se puede cambiar, pero suelen ser cambios moderados que no se mantienen en el tiempo. Cuanta más edad se tiene y más configurada está la personalidad, más difícil suele ser un cambio sustancial y permanente. La decisión depende tanto del nivel de enamoramiento como de la dificultad que la personalidad del otro plantea para la pareja. Toda relación implica ciertos niveles de dificultad por la necesidad de mutua adaptación, y el amor hace a veces milagros. Pero no se puede ser un iluso y creer, sin más, que el tiempo hará que todo vaya mejor.
A veces el amado no nos hace todo el caso que nos gustaría. ¿Hay alguna forma de recuperar su atención?
Quizá existan actitudes que hayan provocado un desgaste. Pero la atención y el cariño de la pareja no se exigen: hay que conquistarlos. Además, las quejas sobre la falta de atención acaban provocando rechazo; mejor buscar el camino para recuperar la atracción que existía al principio. Conviene comprender lo que le sucede al otro, fomentar todo lo nuestro que le resulte atractivo y gratificante, y buscar los momentos oportunos para hacérselo ver.
La mujer se queja de que el hombre no habla de sentimientos. ¿Cómo lograrlo?
Llevando la comunicación hacia terrenos que resulten interesantes para ambos, y que sea lo más divertida y gratificante. Y aprendiendo a distinguir los momentos en los que alguien necesita hablar de un problema para desahogarse o sentirse comprendido de los que se prefiere evadirse y olvidarlo. A veces es mejor el silencio en compañía que hablar por hablar.
Dice usted que un problema cada vez más habitual es la competitividad...
El mundo competitivo en el que vivimos también afecta a la pareja. Hay quien compite para demostrarse a sí mismo o al otro que hace mejor las cosas, que es más guapo, con más éxito profesional o social. Y recurre incluso a la crítica y a la devaluación, lo que termina minando la autoestima de su pareja. Esto divide y destruye la relación, que requiere una actitud de mutua colaboración y apoyo.
Otra fuente de conflicto es la diferencia de gustos. ¿Ceder es la clave?
Lo ideal es buscar actividades comunes gratificantes, como descubrir cosas nuevas para ambos: enriquece la relación y rompe rutinas. También es positivo interesarse más por las aficiones del compañero, procurando descubrir lo que tienen de atractivo. Y, a veces, ceder mutuamente a los deseos del otro. Si no se comparte el ocio, se corre el riesgo de compartir sólo los problemas y los ratos más aburridos o difíciles. Lo que más contriguye a unir a la pareja es disfrutar juntos de los mejores ratos de la vida.
ESTOY ENAMORAD@, PERO MI COMPAÑER@ ES...
a) DEPENDIENTE
-Refuérzale: expresa abiertamente sus valores y capacidades. Facilita que vaya tomando decisiones cada vez de mayor relevancia.
- Desdramatiza la importancia de los pequeños errores que haya podido cometer al decidir por sí mismo.
- Ayúdale a ocupar adecuadamente su tiempo cuando está solo.
- Anímale a que exprese sus verdaderas opiniones y sentimientos a otros, sin tensarse.
b) INSEGURO
- Hazle ver que puede ser muy querido a pesar de no ser perfecto.
- Demuéstrale apoyo y evita descalificarle delante de otros.
- Evita críticas innecesarias y haz las imprescindibles con afecto y humor.
- Reconduce su afectividad haciéndole comprender la satisfacción que proporciona un amor auténtico.
c) INSOCIALBLE
- Apóyale en toda reunión social, para que se vaya desensibilizando en su exagerado temor a ser rechazado.
- Ayúdale a ir adquiriendo estrategias para desdramatizar y controlar la angustia (enséñale a contactar visualmente, a sonreir, a emitir pequeñas opiniones, a compartir aficiones).
- Busca "puertas de entrada" (relacionadas con sus intereses, por ejemplo) a su vida social.
d) EXPLOSIVO
- Procura no contradecirle ni hacer nada que le irrite en los momentos en que le notas algo alterado.
- No reaccones nunca con violencia (ni física ni verbal) durante sus explosiones de cólera: no harías más que agravarlas.
- Ayúdale a identificar los momentos en los que es más fácil que se descontrole, para que intente relajarse.
- Evita el rencor que puede ocasionar su conducta en tí y procura perdonarle (piensa en la falta de intencionalidad y el carácter incontrolable y patológico de las explosiones). Si la cosa se le va de las manos, sugiérele poco a poco, que necesita ayuda profesional y ofrécete a ir con el/ella.
e) INMADUR@
- Ayúdale a enfocar la vida con realismo, dándole otros puntos de vista.
- Evita que la relación se vuelva frívola, rutinaria, desapasionada, insulsa, aburrida.
- Procura que no caiga en idealizaciones de situaciones o personas.
- Ilusiónale con metas posibles y que le interesen (vacaciones, planes).
- Dale progresivamente mayores responsabilidades, haciendo que vaya asumiéndolas.
- Ayúdale a superar pequeños fracasos y frustraciones. Valora abiertamente sus logros.
- Evita que tenga períodos amplios de inactividad.
f) INESTABLE
- Trata de compensar con argumentos racionales y afectivos sus estados eufóricos o depresivos.
- Impide que pueda tomar decisiones relevantes de forma precipitada.
- Ayúdale a ser más realista y objetivo en sus juicios y planteamientos aportando otros puntos de vista.
- Insiste en la necesidad de planificar de común acuerdo los objetivos importantes, animándole a continuar a pesar de las dificultades.
"PSICOLOGÍA PRÁCTICA", número 53.
Sindicación
16/01/2010 @ 15:32:50
por Admin
ATENCIÓN: La publicidad o alusiones a otras ...
08/09/2009 @ 21:24:11
por Admin
Ayer por casualidad entré en la ...
12/02/2009 @ 16:08:32
por Admin